Un mensaje para el fin de año

by | Bienestar, Blogs

Pienso que la vida se encarga de cruzar en nuestro camino lo que es mejor para nosotros. Oportunidades, pensamientos, ideas, deseos de hacer cosas nuevas… Eso sí, es necesario prestar atención a nuestro ser interior para poder recibir y entender los mensajes.

Esa voz que te dice que debes o no hacer algo, que te advierte cuando algo anda mal o te hace pensar algo dos veces, es la conciencia, nuestro guía interior o consejero que nos muestra el sendero cuando nos sentimos perdidos. Está ahí, contigo, es cuestión de escucharle.

Los últimos meses del 2017 han sido los más retantes para todos los que vivimos en esta bendita isla. Han sido muchas las pruebas que hemos tenido que superar. Y muchas las oportunidades que surgen a raíz del paso del huracán, si sabemos aprovecharlas.

Una de esas oportunidades es provocar que cosas buenas pasen para nosotros y para los demás. En estos momentos de prueba y de compresión económica, también han surgido oportunidades de comenzar negocios, nuevos trabajos, decidir continuar la vida en otro lugar fuera de Puerto Rico, comenzar desde cero, en fin, muchas posibilidades de hacer las cosas de manera diferente.

Muchos días sin electricidad, internet ni distracciones me sirvieron para darme cuenta de la cantidad de proyectos que tenía en pausa.  Ideas que por tiempo habían quedado escritas pero no concretas. Iniciativas que comenzaron como un gran sueño y quedaron solo en inicios, sin ver la luz.

Es en esas tardes de contemplación que tomé la decisión de iniciar todos los planes que tenía en apuntes y listados. Es momento de provocar que cosas buenas pasen. Es momento de dejar de planificar y comenzar a concretar.

Poco a poco se fue normalizando el trabajo y había comenzado a recibir clientes nuevamente. Poco a poco fueron llegando. Es una gran alegría verlos llegar hasta mi puerta. Con la llegada de cada uno vinieron también historias, anécdotas, largos abrazos y la celebración de haber sobrevivido.

Resulta que dos muy queridas clientas vinieron por separado y me trajeron sin saberlo, el mismo obsequio: una hermosa estrella de madera con luces en su interior que iluminan el mensaje labrado que lee: “Make it happen”.

Dime si la vida nos envía mensajes contundentes… Esos regalos han sido los más atesorados  en este año. Ese mensaje certero, insistente y consistente de terminar la procrastinación y la postergación para comenzar a escribir una historia distinta de lo que se desea, se propone, nace de una idea y se hace realidad.

Comparto este mensaje contigo para decirte que es posible hacer alcanzar esa meta, ese deseo que tienes. Los únicos sueños imposibles son los que ni siquiera reciben el beneficio de la duda para poder hacerlos realidad. Se puede querido amigo. Es posible hacer lo que deseas.

Es crucial acudir a las personas correctas que puedan ayudarte. Establecer una red de apoyo es vital para poder lograr lo que deseas. Después de todo, no hay peor gestión que la que no se hace.

¡Que el 2018 esté lleno de proyectos que nazcan, se desarrollen y vean la luz!